
entendida como primera sensación vital, la
cenestesia se podrá considerar fuente de toda vida
psíquica en la medida en que ésta nace de las
aferencias sensoriales. Basta con que se imponga
entre algunos sabios y filósofos que se consideran
monistas o deterministas una concepción
‘sensualista’ de la vida mental para que se abra la
vía que conduce a una especie de imperialismo de
la cenestesia. Si la actividad sensorial determina la
vida mental y si todas las actividades sensoriales
se derivan de la cenestesia, se puede llegar a
afirmar [...] que nuestra personalidad descansa
por completo en los mensajes, parcialmente
inconscientes, procedentes de la vida corporal.
e agora, paula, vai dizer que não???